Desde este momento me alejo. Solo un poco para que me extrañes. No es desprecio, es solo que en el fondo te gusta divertirte de una forma que me hace daño, no es desconfianza, solo le sienta mal a mi estomago. Es paranoia, es la realidad. No tengo malos sentimientos, por el contrario, quiero que se queden como estan, porque no estoy celoso, pero no soy tu vigia.
Vamos, ni cuenta te darás.
Si me extrañas, entonces lo sabré.
Mantengo mi comunicación telépatica contigo.
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septiembre 29, 2010 a las 3:59 pm |
Cuenta se dará…, la telepatía no falla (no hay cables de por medio)